No no no. No son las 8 de la mañana cuando la Mae ha tocado campanas al vuelo y entona el Te Quiero con sus últimos compases y estamos en pleno éxtasis, saliendo complacientes a la calle como envueltos en un áurea especial y la brisa acaricia nuestro rostro.
Son los regalitos que nos da de vez en cuando este lugar en que vivimos y no lo apreciamos. Ummm Si vivieramos en la capi de España ya nos gustaría.
No eran más que las 21:30 saliendo del Fnac, con más vistazos que compritas porque todo nos gusta.De pronto un chirimiri que me encanta, por una extraña conjunción de los amantes del balompié y de esa leve llovizna y frescura en el ambiente, me hizo ser feliz.
De nuevo gracias al fútbol (porque tiene que haber de todo) nuestro espacio es sostenible.



No hay comentarios:
Publicar un comentario